Abuelas, Madres, Primas,

Tias, Bisabuelas,  Suegras.

Todas Dolores.

Lolas,  Lolitas,  adoloridas.

En ruego silencioso

En altares de saudades

con flores plásticas.

Marías atravesadas por espadas de soledad,

hincadas frente a hijos uniformados,

Muñoz y Sagrados Corazones.

Almas en desasociego derritiéndose al calor de

velas encendidas, como advertencia

de que aún siendo el cuerpo mucho más que

una palabra...

En ocasiones,  en contadas ocasiones, 

los nombres se marcan en la piel.