Otros años, al llegar esta fecha, me entra la nostalgia. Comienzo a pensar en todo lo que no he hecho, en las libras que no he rebajado, en los paquetes de nicotina que me he fumado y en la soledad. Este año, es diferente, quizas por que no me propuse ni a rebajar, ni a dejar de fumar ni a ganarme el premio nobel. Este año me propuse hacer cosas que me hicieran feliz. Mi nueva frase para el año fué "Si lo que estás haciendo no te va a hacer inmortal, por lo menos que te haga feliz" . Y eso fue lo que trate de hacer.

El 2008 fue un buen año que comenzó con una fiesta por siglos planificada y nunca lograda a la que asistieron todos mis amigos, siguió con una afirmación personal de belleza y grandeza, la ruptura emocional con lazos del pasado, el reencuentro con grandes amigos, un amigo de quien abrazarme, mi primera exposición y el haber dejado de fumar por fin.

Hoy, acercandose el final de año, lo enfrento con un nudo en la garganta. No quiero dejar un año como este atrás y temo lo que pueda traer el nuevo. Sin embargo me propongo seguir haciendo aquellas cosas que me traigan bienestar .