No es mi intención copiar a Palahniuk. Aquí sólo lo cito. No soy capaz de robarle, pues, como dijo una vez mi amigo Carlos: “Los Buenos artistas no copian, roban“. Si parece que mi vida es un plagio, no es mi culpa. Quizás fue el quien me la robó y la convirtió en una novela de horror.
Pocas veces un libro me deja con sin sabores, El Perfume de Suskind me dejo olfativa por un año, su Contrabajo me dejó Obsesiva Compulsiva y El Diario de Palahniuk (que terminé de leer hoy) me ha dejado Paranoica.
Comence a leer el libro antes de retomar la pintura. Me parecía escrito en otro idioma y sólo me hacían sentido las referencias a la historia del arte. La carga era tan fuerte que mi subconsciente se encargó de econder la novela hasta hace cerca de cinco días, el lunes pasado. (Me esta comenzando a preocupar que todavía no he podido ver la pelicula Fight Club completa).
Poco después de “perder” el libro alguien me trató de convencer de que soy una artista. Eso provocó que esta mujer cuarentona con sesenta libras de mas , atacada por los acreedores y una demanda de doscientos mil dolares, comenzara a pintar nuevamente . Noches enteras sin querer salir del cuarto, faltando a mi trabajo sin mas compañía que una botella de vino y una cajetilla de cigarrillos (léanse mil). Trece cuadros y quince libras menos, luego, el estancamiento. Observaba mis obras y ninguna me complacía. Horas, días y pintura desperdiciados en mi mediocridad. No había una sola capaz de provocar el Sthendal Syndrome , Mi hijo de diez años pintando mejor que yo.
Un último intento, seiscientos cuarenta dólares para enmarcar trece obras mediocres, en la esperanza de que mi exposición (la primera) pesque los ojos de algun idiota que piense que mi trabajo es bueno. Hay quien dice que me hubiera venido mejor apostarlos en el Casino.
Aquí está ella, yo, una mujer que comenzo a pintar a los diez años con sueños de grandeza, que se imaginaba pianista famosa (meses después mi madre vendió el piano por que mi maestro le dijo que yo no tengo sentido del ritmo) o pintora. (siempre se escapa un cliché), Lo dejé todo por aferrarme a una vida común.“A drink, a couple of cigarretes, repeat” Lo dejó todo por procurarse una carrera que le dió menos dinero que la deuda mensual del préstamo de estudiante. “Another drink, let’s make it two”
Ella está tratando de escapar de la angustia que queda al percatarse de que la propia vida fue escrita por un extraño. Esta tratando de huir, olvidando que es imposible huir de uno mismo, de la propia mediocridad “Wine, cigarrete, repeat” , de este guión de pelicula Dada.
Tres libros mas tarde con el culo en la bacineta mi subconsciente entendió que ya era tiempo de encontrar el "Diario" perdido. Tres libros mas tarde, acompañada de pesadillas premonitorias, tomé El Diario y no he parado de leer hasta ahora. Tengo un deseo de pintar que se asemeja a unas ganas Fuertes de orinar. De orinar con colores. Como si pudiera pararme en el lienzo y crear una obra maestra de urea y acrílico. (Según Chuck, la mierda se ha convertido en un cliché estético.) Abrí la Biblia al azar, como hacen los protestantes, encontrando en cada intento la misma frase: “Nunca más te llamarán desamparada…sino que seras llamada, Hefzi-bá y tu tierra, Beula” …“What you don´t understand you can make mean anything”
Hoy terminé de leer, sin hambre, mi estómago lleno de uvas fermentadas, nicotina y pintura. Un cuadro más para borrar el fatidico trece. Uno más, a medio comenzar. La sala llena de dibujitos enmarcados, examenes Corregidos..mi interior, vacío. A esta hora me llega otra advertencia, bien intentionada por una de mis encarnaciones alternas. “No seas lo que otros quieren que seas, sé lo que quieres ser”. El cuadro se sienta ahí en el suelo, mirándome, sus pupilas blancas reclamando, haciendo ver como mis trece dibujos han sido dirigidos a complacer a alguien que me ha llamado artista. Nubes me observan en una mueca “levator labii superioris muscle pulled its top lip into a sneer”.
Una copa de vidno y un cigarrillo, cuando te percatas que este Nuevo deseo de grandeza es parte de tu crisis de mediana edad. Si de verdad Palahniuk me hubiera escrito, aún me faltarían 100 cuadros y sesenta libras. “Take a drink, another cigarrette, repeat”.
En la obscuridad, frente a esta pantalla vuelvo a escuchar voces. Mi madre me habla desde el 1983: Vas a ser doctora, deja los sueños, los artistas se mueren de hambre (Y envenenados con sus propias pinturas). Luego, la etapa de rebeldía falsa, el cambio de profesión y las camas ajenas. Las alabanzas de los facultativos de la escuela graduada suenan como un eco en las paredes llenas de frases escritas a lapiz. “Eres de las mejores”. Esas mismas palabras que intentan empañar mi intento fallido de convencerlos de que lo que llaman ciencia es un arte. Y por fallar , intentar una nueva rebelión ganádome menos de lo que puedo (por que sí por que no quiero despertar a los 80 aqños descubriendo que dediqué mi vida a algo, que aunque me gusta, fué impuesto por otros). El guión no ha sido escrito por mí, lo sabía. Vivo en una pasión inventada por algo que no soy yo.
El miedo detrás de mi oreja le pregunta a mi destino ¿Cuántos críticos morirán calcinados para que encuentres tranquilidad? “Another drink, another cigarrete, repeat”
Dejo el Blog, voy a pintar.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados